8. Household Risk Management and Social Protection in Chile.
World Bank. 2005.
(Hay versión en español, también disponible en la Biblioteca –y parte de los títulos señalados-: “Gestión de Riesgos y Políticas de Protección Social en Chile”. Se ha preferido la lectura del documento en inglés, porque es el original y porque una primera y somera revisión implica ciertas dudas acerca de la traducción. Sin ir más lejos, como se aprecia al comparar los títulos, en el original, en inglés dice “Gestión de Riesgos en el Hogar y Protección Social en Chile.”, que en castellano es traducido, como se dijo, por: “Gestión de Riesgos y Políticas de Protección Social en Chile”. Ciertamente, es más que discutible el que no se mencione el “hogar” o la familia, como sujeto central de la vulnerabilidad. Tampoco es evidente que “protección social”, sea lo mismo que “Políticas de protección social”).
Abstract: estudio reciente, que forma parte de la estrategia de asistencia y consultoría del WB sobre el gobierno de Chile. El informe examina si Chile tiene o no un “sistema de protección social”, (de manera amplia, ello significa incluir intervenciones políticas, instituciones públicas y la regulación de instituciones privadas que bajen los costos del bienestar, frente a los impactos adversos de pérdida de trabajo y desocupación extendida, episodios de enfermedad, edad y pobreza de toda la vida), o si solo se trata de un conjunto de programas débilmente coordinados. Recoge y sintetiza once estudios hechos por diferentes investigaciones sobre áreas particulares. Se recomienda su estudio, por constituir un antecedente de lo que efectivamente se está concibiendo en cuanto a la protección social, de dónde este estudio –tanto por la dimensión de sus alcances, como por la amplia red de destacados investigadores que convocó para realizar-, permite recoger antecedentes consistentes acerca de los desafíos actuales que enfrentamos y de cómo fue concebido el presente mandato a la protección social universal.
1. Uno de los problemas detectados, es la falta de coordinación e integralidad entre los elementos que componen la ProSoc. Se sugiere la necesidad de voluntades políticas de alto nivel para otorgar el rol coordinador a Mideplan, ministerio que debe ser “ungido” dentro de los mas importantes y lo necesario de dotar al ministerio de un sistema integrado de información, (¿SiiS?...) adecuado a esas exigencias. (Ello, ya está sancionado con la nueva administración). También se señala que la focalización en los más pobres, no asegura la resistencia al impacto de la cesantía entre las personas que no están en chile solidario, que son trabajadores “desprotegidos”. Incluso personas que no están entre los pobres, encuentran dificultades para acceder al sistema, por lo sofisticado del mismo.
2. Se recomienda que el Estado debe decidir en que área realizar un esfuerzo mayor, dado que los recursos no alcanzan a cubrir adecuadamente las demandas: protección a los pobres contra pérdida de trabajo, costos de salud (eventos de enfermedad), o costos de pobreza relacionados con la edad de las personas.
3. En el ámbito del trabajo, habría que borrar las diferencias entre el trabajo formal y el informal, para disolver la brecha de cobertura.
4. Esto tiene que ver con la distinción entre intervenciones contributivas y no-contributivas, es decir, sistemas de asegurados que pagan contribuciones y la asistencia social que no es contributiva. El estudio sugiere que esta distinción no es real, y que el gobierno (todos) pagan igualmente los costos de la asistencia social cuando se producen recesiones.
5. Incorporar las instituciones de “caridad y asistencia”. De manera que las transferencias que realizan, sean consideradas realmente como eso y poder determinar su real efecto en la situación de los hogares.
6. “Chile ha escogido una política que implica mayor participación en los programas de tipo contributivo, que necesitarán mejoras sustanciales en el monitoreo y reforzamiento de su capacidad. Las políticas del gobierno indican un camino que aproxima al país a las de los países de la OCDE”.
7. Se recomienda, finalmente, considerar al Chile Solidario, y a su trabajo de focalización en los 225.000 familias más pobres, como la “primera fase” (first step), de un proceso mucho mas amplio de integración y coordinación de las políticas de protección social, del cual, constituya “el núcleo del nuevo sistema de protección social”. De muchas maneras, este informe tiene la particularidad de ser central en lo que concierne el análisis de las bases sobre las que se está construyendo en la actualidad el Sistema Nacional de Protección Social.